martes, 29 de marzo de 2011

EL CUERPO ESTÁ OBSOLETO

“¡El conocimiento es poder! ¿Acaso crees que tu pequeña frágil forma – tus rudimentarias piernas, tus ridículos brazos y manos, tu minúsculo y arrugado cerebro – pueden contener todo ese poder? ¡Por supuesto que no! Tu raza está estallando en pedazos bajo el impacto de su propio saber. La forma humana primigenia se está volviendo obsoleta”
Bruce Sterling



Servidora siempre ha pensado en el cuerpo como una lata de conservas. Dentro está lo interesante, el melocotón en almíbar de la esencia del ser humano. Está bien eso de “mens sana in corpore sano” y está claro que para que el melocotón en almíbar tenga un amplio disfrute de las sensaciones del exterior, la lata de conservas debe estar lo menos oxidada posible. Pero en los tiempos que corren el cuerpo se ha convertido o se está convirtiendo en un medio a través del cual uno manifiesta cuán tecnológico es.

El cuerpo ha servido siempre al ser humano para dejar claro en qué época ha vivido, pues los tatuajes y los piercings no son una cosa única de este periodo que nos ha tocando vivir, y las modas también han hecho su papel deformando el cuerpo, tanto de hombres como de mujeres con el famoso corsé o quizás otro tipo de deformaciones corporales como las mujeres jirafa, sin entrar en terrenos más complicados como el de la extrema delgadez a día de hoy.

Pero si hay algo que caracteriza de manera única la época que nos ha tocado vivir es la tecnología. A día de hoy quien no lleva unos auriculares por la calle, habla por el móvil o por el manos-libres, sino lleva incluso un marcapasos. Pequeños cyborgs invaden las calles. Para bien o para mal, la tecnología forma parte de nuestras vidas y poco a poco de nuestros cuerpos, transformándonos en pequeñas simbiosis entre la máquina y el cuerpo.

Artistas como Stelarc tratan la readaptación del ser humano al nuevo medio tecnológico que nos rodea. Stelarc, artista australiano de body-art, nos habla en sus obras de la adaptación a las nuevas tecnologías que están cambiando nuestro mundo y a su vez, cómo el ser humano se debe o puede adaptar a ellas. Este artista experimenta con su propio cuerpo lo que se conoce como Transhumanismo, concepto filosófico e intelectual que apoya el empleo de las nuevas ciencias y tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas del ser humano.

Stelarc concibe su cuerpo como algo cambiante y en constante evolución. Como tal, el cuerpo tiene la necesidad (o debe tenerla) de adaptarse a las nuevas exigencias del medio que le rodea, en este caso, necesidades tecnológicas que lo harán subir un escalón más dentro de la escala evolutiva. Pero ojo, una escala evolutiva continuada por el hombre, pues el cuerpo no sufrirá dichas mutaciones de manera natural, sino ayudado por las nuevas tecnologías que el propio ser humano ha inventado para satisfacer sus propias necesidades. Stelios Arcadious basa su creación en ideas y aspectos de la obra de Marshall McLuhan, a través de la cual pretende construir una fantasía posthumana que representa en sus creaciones de body-art cibernético. El artista reinterpreta de manera tridimensional lo que McLuhan expuso en su día de manera teórica: “la extensión de un solo órgano de los sentidos altera la manera en que pensamos y comportamos. Cuando esos parámetros cambian, el hombre cambia”.



Semidesnudo, plagado de cables y electrodos compone su “cuerpo amplificado” compuesto por sus ojos láser, su tercera mano, su brazo automático y su sombra de vídeo, Stelarc encarna con anticipación el hombre-máquina futurista que todos hemos vislumbrado al mirar al futuro y que muchos cineastas y escritores han creado ficticiamente. Stelar representa la carne del ser humano atrapado en su propio ser blando rodeado, inextricablemente, de la red global de telecomunicaciones.

Stelarc es la reencarnación de las aspiraciones posthumanas del ciberpunk “una quimera de horrores y gracias cosidos juntos, la síntesis entre la humanidad presente y la del mañana que lucha por nacer” John Shirley.

Artículo publicado en la Revista Vulture el día 25 de Marzo del 2011.
El cuerpo está obsoleto

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