miércoles, 28 de agosto de 2013

El sistema No Olor de lo que no huele

Reconozco que llevo tiempo sin escribir y lo que me parece más curioso todavía es que esas ganas me hayan vuelto a raíz de un anuncio en televisión. El spot que ha vuelto a despertar en mí estas ánsias es el del "Test de Ausonia nº 21".

Aquí os dejo el anuncio que se emite en televisión:  


En el anuncio se dice: "Test de Ausonia nº 21. Nueva Ausonia, la primera compresa con la que te sentirás doblemente segura porque protege como siempre y neutraliza el olor como nunca gracias a su revolucionario sistema no olor. Test superado. Ausonia"

Me gustaría analizar el texto y las imágenes que nos muestran. En las imágenes, por empezar por algo, aparecen unas chicas que bailan con unos chicos de forma muy profesional, así que deducimos que estas personas que aparecen en el anuncio son bailarines profesionales. Todos se mueven con mucha gracia y sobre todo ellas se abren de piernas que es un gusto. Esta apertura de piernas deja expuesto, de forma muy sugerente e inconsciente (para la mirada del espectador), el sexo de cada una de las mujeres que aparece en el anuncio. Se abren de piernas y se espatarran ante la cara de los bailarines mientras ellos las sujetan de forma maestra.

Mientras vemos estas imágenes en las que bailan gracilmente ellas con ellos el spot nos dice que esto que estamos viendo es un "Test de Ausonia" concretamente el número 21 - y pensamos "así que hay más... ¿eh? ¿y todos así de buenos? - la voz que nos expone lo que está sucendiendo continúa diciéndonos que es una "nueva Ausonia" con la que las mujeres nos vamos a sentir "doblemente seguras porque protege como siempre y neutraliza el olor como nunca gracias a su revolucionarios sistema no olor" En este conjunto de cosas, de imágenes y texto, creo que está el quid de la cuestión y donde servidora observa que si "protege como siempre" lo único que nos oferta nuevo es el "sistema no olor", ergo, y siendo más basta que un "arao", le refriegan el chuminillo a ellos prácticamente por la cara para decirnos a nosotras que con este nuevo sistema nuestra regla no olerá a nada de nada.

Y yo me pregunto ¿a quién le huele la regla a algo? ¿Es necesario tratarnos como apestadas para vender más compresas?

Ya en su día Mujeres Imperfectas hicieron la parodia de "me huele el chichi a canela" para reivindicar el trato de apestadas que nos daban los productos de higiene íntima. Este trato tabú de la regla y de todo lo que le rodea no viene de lejos. Que existan anuncios sobre la menstruación no significa que ésta se halle aceptada por el resto. Son muchas las mujeres que en vez de decir que se encuentran mal por la menstruación/regla dice que "están malas", dejando de lado un proceso evidente y natural que nos sucede a todas, apartándolo de lo normativo y convirtiéndolo en algo tabú. Yo no "estoy mala" cuando me baja la regla, me encuentro mal porque es fastidiosa, molesta, dolorosa y quiero torturar a todos los publicistas que se dedican a hacer anuncios moñas sobre compresas y tampones, pero más allá de eso no estoy "mala" y por supuesto, como el resto de las mujeres en este proceso natural, no huelo mal.

Me parece estupendo que las marcas de compresas y tampones quieran vender sus productos, pero no a costa de estigmatizarnos con olores inexistentes, que por cierto ¿qué es eso del sistema "no olor"? porque suena a chufla panfletaria de publicista.

sábado, 9 de febrero de 2013

¡¡A "L'aBORDatge"!!

Hoy ve la luz la revista L'aBORDatge, que tal y como dicen ellos de sí mismos son "un periódico desviado". Evidentemente no he podido remediarlo y he sentido el impulso de echarle un ojo... que al final han sido los dos y luego ya no he podido dejar de mirarla.

La revista, de temática queer, se divide en diferentes secciones desde las cuales se analiza - desde diferentes puntos de vista - las cuestiones de identidad, género, sexualidad o lo que se ha terminado por llamar "sexualidades no normativas" porque no se corresponden con las que la sociedad heteropatriarcal pretende que preponderen.

Y es que estamos llenos de construcciones culturales que nos invaden y hacen que nos veamos distorsionados, como si un espejo de feria deforme nos devolviera un reflejo enrarecido de nosotros mismos.


Esta revista, nos abre boca con un artículo en el cual ya se nos plantea por qué tipo de vicisitudes han podido pasar los hombres al exigírseles desde la sociedad su carácter de macho protector que no debe mostrar sus sentimientos, ya que de ser así pierde su hombría. Realemente uno no es menos hombre por mostrar sus sentimientos o menos mujer por conducir un camión, pero ya lo dijo Betty Friedan, existe una "mística" que cual aureola mística rodea nuestro cuerpo sexuado y exige de nuestro sexo un comportamiento normativo acorde al mismo.

El género es una costrucción cultural realizada sobre el sexo biológico de las personas. Si ello es una construcción en sí, eso significa que se pueden constituir una multiplicidad de géneros ajustándose cada uno a las necesidades de las identidades de cada uno de sus dueños. Construyámonos la que más se ajuste a nuestras necesidades y vayamos saliendo de esa atracción de feria repleta de espejos distorsionados que nos devuelven una realidad ficticia construida con unos pilares ya quebradizos. Salgamos de esa caverna de Platón y disfrutemos de nosotros mismos tal cual nos sintamos, que como me dijeron ayer en la ronda de vinitos: estamos aquí de paso, vamos a disfrutarlo ¿no?

Me despido con el vídeo del proyecto "La peluca de Luca", repleto de sabiduría y donde para mí, la frase que lo resume todo es: "¿Por qué las chicas no pueden jugar con coches si luego los conducen?"


viernes, 2 de noviembre de 2012

Petición para que se incluya la palabra "Hembrismo" en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua





Desde los colectivos feministas luchamos por la igualdad entre hombres y mujeres en todos los aspectos de la vida, viéndose muchas veces esta lucha ante una dificultad lingüística bastante grave. Nos encontramos no sólo ante el hecho del uso del masculino genérico a la hora de hablar en nuestra lengua, hecho en sí que dificulta, pero no imposibilita los avances feministas en nuestra sociedad, pues no es tanto más machista el lenguaje como el que lo utiliza. Ponemos para ello un ejemplo:
-       Señores, el lugar de la mujer está en la cocina; o

-       Señoras y señores, el lugar de la mujer está en la cocina.
Ante este ejemplo podemos ver que no es tanto en sí el uso del masculino genérico lo que pueda dificultar nuestra lucha contra el machismo, sino el propio uso machista del lenguaje.
Pero sí existe una cuestión que nos imposibilita avanzar, habiéndose convertido ésta en un muro insorteable para el feminismo y es que éste se confunda la mayoría de las veces con un sinónimo de machismo, pero aplicado a la mujer.
La inexistencia en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua de una palabra que se equipare al “machismo” pero aplicada a la mujer, es decir, que defina a todas esas mujeres que se sienten por encima del hombre es de vital importancia y más cuando esta palabra existe, pero habiendo vivido en una sociedad patriarcal ha caído al pozo del olvido y haciendo referencia a George Orwell en su afamada novela “1984”, sino se usa esa parte del lenguaje, no existe. Pero eso es una falacia, pues que no se gaste la palabra no significa que los hechos que representa no existan. Es arcaico, retrógrado, medieval y de un retraso lingüístico vergonzoso vernos en pleno siglo XXI, que sigamos luchando por una sociedad igualitaria, es decir, feminista y que feminismo se confunda en múltiples ocasiones con un sinónimo de machismo pero aplicado a la mujer. Repasemos la terminología, en el diccionario, a este respecto con lo que nos encontramos es:
-       Machista: 1. m. Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.

-       Feminismo: (Del lat. femĭna, mujer, hembra, e -ismo).
1. m. Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres.
2. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres. 

Como feminista, es decir, persona que lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, empiezo a estar cansada de que por un mal uso, abuso y desuso de la palabra feminismo ésta se acabe convirtiendo en lo que no es, es decir, asociada a una definición errónea como podría ser “actitud de prepotencia de las mujeres respecto a los varones”. Habiendo visto que feminismo es la lucha por la igualdad, desde aquí demandamos que: 

Se reconozca por fin la palabra “Hembrismo” dentro del diccionario de la Real Academia Española siendo su significado el siguiente: actitud de prepotencia de las mujeres respecto a los varones. 

El reconocimiento de esta palabra en el diccionario es de vital importancia para poder recuperar las riendas del léxico feminista, pues si bien es cierto que feminismos encontramos de diferentes clases, ninguno antepone la figura de la mujer por encima del hombre, luchando todos por la igualdad de ambos sexos. Es el mal concepto de esta palabra lo que está minando la lucha feminista, pues son múltiples las personas que se piensan que lo que se pretende con el feminismo es una sociedad matriarcal donde se la mujer la que prepondere por encima del hombre, cuando sabemos que esta acción debe ser catalogada como hembrismo, dejando el concepto de la lucha por la igualdad al feminismo. El hembrismo existe, cohabita con nosotros en esta sociedad y por el mal uso que se hace del concepto feminismo cada vez son más las mujeres que o bien se alejan del feminismo teniendo un concepto erróneo y abandonando la lucha o bien se integran de forma desmesurada ante este nuevo concepto, siendo igual de perjudiciales que las personas machistas. 

Debemos recuperar el buen uso de la palabra feminismo para poder seguir luchando por una sociedad igualitaria donde no tengan cabida ni el machismo ni el hembrismo. 

Es absurdo encontrarnos con que en pleno siglo XXI aún no tengamos una palabra que defina dicha disposición de las mujeres frente a los hombres pero, sí, sin embargo, se hayan reconocido las palabras blog, chat, culamen, espanglish, friki, gayumbos, okupa, papamóvil, peñazo, SMS, sudoku, sushi o USB por poner algunos ejemplos y se halla obviado dicha palabra. Este es un claro ejemplo de la sociedad machista en la que seguimos viviendo. 

Avanzamos hacia un futuro de forma conjunta, pero este futuro es imposible si seguimos trabajando ante un diccionario arcaico y patriarcal de cara a lo social e hipermoderno de cara a lo tecnológico.




           

domingo, 28 de octubre de 2012

PORNO SÍ VS PORNO NO


Muchas de las veces que se habla sobre feminismo, se hace hincapié en que de lo que se debe hablar es de feminismoS, en plurar, pues no existe un único feminismo dado que éste debe ajustarse a las necesidades particulares de cada una de las mujeres en cada una de las sociedades que le ha tocado vivir.
He de reconocer que en esta pluralidad sólo estoy de acuerdo a medias. Si bien es cierto que mi feminismo occidental no es el mismo que un feminismo oriental dado que las circunstancias de las mujeres en contexto socio-culturales y políticos son diferentes, entiendo que dentro de mis circunstancias particulares sólo debe haber un único feminismo, que es el que luche por la igualdad entre los sexos. Pero incluso dentro de mi sociedad encuentro que existen diferentes posicionamientos en cuanto a diferentes temas a exponer sobre la mesa del feminismo, uno de ellos es el tan expuesto tema de la pornografía.
A este respecto existen diferentes posicionamientos y ya en los años 60/70 pudimos comprobarlo dentro del mundo artístico y su movimiento feminista. Muchas artistas del momento como Carolee Schneemann, Judy Chicago, Yoko Ono, Annie Sprinkle, etc reivindicaban el uso de su propio cuerpo femenino desnudo, pues esta era una de las principales premisas de este arte feminista: dado que el cuerpo femenino siempre había sido utilizado dentro del mundo del arte como un objeto más dentro de las obras artísticas realizadas por entes masculinos, éstas nos brindaban una visión masculinizada de nuestro propio cuerpo: como ama de casa, como prostituta, como madre, como objeto sexual, como cuerpo erotizado, visión vouyeur, visión pornográfica y un largo etcétera, pero siempre bajo la visión masculina. Nuestro propio cuerpo desnudo había sido representado en múltiples ocasiones por los hombres, objetualizándonos de tal manera que nos habíamos convertido en “lo otro”, en un mueble más dentro del taller del artista, en un objeto con atributos sexuales reproductivos y un aura mística de la femineidad casi inquebrantable. Pero existen otras artistas como Mary Kelly que rechazan el uso del cuerpo femenino en las obras artísticas, considerando que debemos alejarnos al máximo de esta representación iconográfica de nosotras mismas al ser una subyugación al mundo patriarcal. 
Annie Sprinkle, Post porn modernist show, 1992
Esta visión artística ofrecida por el hombre hacia la mujer se puede trasladar a diferentes estadios dentro de la sociedad, pues era el hombre el que hacía uso y disfrute de la sociedad, guardándonos en casa como preceptoras de su esperma para la procreación, como ama de casa, como cuerpo satisfactorio, como madre o fuera del hogar familiar, pero, a su vez, dentro de otro “hogar” como es el prostíbulo, asociándose definitivamente las acciones pornográficas que conlleva la prostitución a una visión objetualizada y masculina del cuerpo femenino, considerándose así que la pornografía dentro de un mundo feminista no tiene cabida y debe ser destruida.
¿Debe ser destruida o debe ser reinterpretada? Destruyendo la pornografía ¿no estaremos dando la razón a esa sociedad patriarcal al negar la existencia de algo “creado por ellos”? ¿No es mejor reinterpretar esa pornografía patriarcal y hacerla nuestra? (nuestra de todos y no sólo de la mujer).
Se considera la pornografía como algo único de ellos, de los hombres, donde la mujer es considerada objeto sexual y donde el hombre se sitúa por encima de ella. Pero queramos verlo o no la mujer también es partícipe, sólo cuando es esclavizada a la prostitución en contra de su voluntad es cuando podemos hablar de un crimen sexual en contra del cual debemos luchar. Pero cuando nos encontramos ante la situación del sexo consentido por parte de dos adultos, sea lo bizarro que sea este sexo ¿Qué tiene de malo si es consentido? ¿qué tiene de malo si ambos son partícipes de ello de una forma consciente y están disfrutando?
Volviendo a la visión artística del asunto, creo que podremos encontrar un claro ejemplo de lo que se está diciendo aquí.
Por un lado tenemos a Mary Kelly, quien en su visión del arte feminista entiende que debe hablar de cuestiones femeninas que le hacen sentir mujer pero sin representar objetualmente el cuerpo de una mujer, pues sino volvería a caer en la dinámica patriarcal de la representación sexuada del cuerpo femenino. Ejemplo es de ello su obra Post partum document de 1973, donde relata su experiencia de haber sido madre en una obra que se acerca más al expresionismo abstracto. Con esta obra, bajo mi punto de vista, Mary Kelly niega la existencia de algo que es evidente, que seguirá existiendo en la sociedad de una forma u otra.
Mary Kelly, Post partum document, 1973
Por otro lado tenemos a todas esas artistas que asimilan la evidencia de la existencia de la pornografía y de la objetualización del cuerpo femenino, haciéndolo propio e interpretándolo bajo su punto de vista. No asumen como buena la visión del cuerpo femenino bajo el punto de vista masculino, por fin la mujer habla de su propio cuerpo sin vergüenza y aportando su visión como ente en sí que vive la experiencia poseedora de un cuerpo femenino. No se niega la existencia de la visión masculina del cuerpo femenino, se convive con ella como visión paralela a la de recién incorporada visión de la mujer, quien sin pelos en la lengua habla, por fin, de los temas tabú que rodean al cuerpo femenino: la menstruación, el aborto, los maltratos, ser ignorada por la sociedad, sentir que sólo vale para ser ama de casa y objeto sexual del hombre, el embarazo, la experiencia de ser madre y por qué no, la sexualización de su propio cuerpo bajo su punto de vista, pues no neguemos lo evidente, la mujer es usuaria del sexo tanto como el hombre y lo disfruta tanto como él, ergo debe crear su propia visión de la pornografía existente, asumirla como propia, no desplazarla a un rincón oscuro e intentar negar su existencia.
Judy Chicago, Red flat, 1971

Debe dejar de existir la prostitución esclavista, pues es un abuso delictivo del cuerpo, ya sea femenino o masculino, pero la pornografía y el sexo consentido entre adultos es una cuestión que debemos asumir como propia de una sociedad del siglo XXI, donde cada uno con su cuerpo, hace lo que quiere.

viernes, 26 de octubre de 2012

CONVERSACIONES UTERINAS

...:::Nosotras parimos, nosotras decidimos:::...

A servidora le cuesta a veces escuchar cierto tipo de opiniones sin tirarse por un puente después… o incluso mientras las está escuchando. Opinar es sano, no lo dudo y es lo que hacemos la gente en internet, pues internet tiene una cosa buena y es que todo el mundo puede opinar; y una cosa mala, que todo el mundo puede opinar.
Aún a riesgo de que por mis siguientes palabras resucite Torquemada y reinstaure la Inquisición sólo para quemarme a mí, ejerceré mi tan preciado derecho a la opinión y hablaré sobre el aborto.
Dicha decisión de meterme en terrenos plagados de arenas movedizas parte de una necesidad de expresar mis ideas dadas las atrocidades que a veces se escuchan, bien sea como por ejemplo la que se publicaba ayer en El País donde Richard Mourdock decía que un embarazo provocado por una violación “es algo que Dios quiere que suceda”.
No me voy a meter en terrenos aún más resbaladizos y hablar de la ley del aborto o si la iglesia dice. Intentaré explicar desde mi punto de vista, como mujer, qué siento cuando me dicen que tengo que pasar por el consenso patriarcal para tomar cierto tipo de decisiones.
En pleno siglo XXI y me siento menor de edad. Que cuestionen si puedo o no abortar una panda de señores que jamás han chorreado sangre por la entrepierna, me enerva, me poner nerviosa y me parece indignante. Pero en fin, dejando aparte las cuestiones de diferencia de sexos, intentemos entrar en un punto más acorde a la razón, que parece ser que es lo que los seres humanos compartimos.
Con la consigna de “Nosotras parimos, nosotras decidimos” me asaltaron el otro día para decirme que no veían bien que nosotras decidiéramos sobre este asunto (¿?), pues que él, como pareja, quería saber si - en el supuesto de que su costilla estuviera embarazada - si iba a abortar o no, pues según entendí tenía que dar él el consentimiento. Mi respuesta a este respecto fue tajante: si tienes dudas de si tu pareja te contaría ese tipo de cosas o no, creo que lo que tienes es un problema de pareja.
En lo referente al tema del “consentimiento”; quiero entender que a este respecto yo entendí mal a esta persona o en sí, se expresó mal. Quiero pensar que esta persona lo que quería decir era que él, como pareja, como persona importante en la vida de una mujer, si ésta se quedara embarazada que ella pudiera recurrir a él y poder contarle con toda libertad que está embarazada y qué se puede hacer, llegando a una solución consensuada. Aunque muy a mi pesar, en mi humilde opinión yo esto lo veo como las peleas: si uno no quiere, dos no tienen un hijo. Un hijo no es un juguete que puedas devolver, conlleva unas responsabilidades. Un hijo no es la solución a un matrimonio, puede llegar a ser un problema añadido.
No nos podemos poner cabezotas en este aspecto y si uno quiere hijos, obligar al otro a reproducirse. Esto, en cuestiones de pareja, debiera ser decisión de dos. Pero como siempre, las circunstancias a veces no acompañan y se debiera tener en cuenta la casuística singular de cada una de esas personas que deciden abortar.
“Nosotras parimos, nosotras decidimos” no es sólo la cuestión de poder decidir sobre nuestro propio cuerpo, es una consigna que yo entiendo que va más allá. Encontrar el camino para decidir sobre uno mismo te hace estar más cerca de esa libertad de decisión y nos acerca un poco más a esa sociedad feminista. Si bien es cierto que existe un conjunto de leyes y derechos que rigen esta sociedad, también es cierto que las sociedades, al igual que el lenguaje, evolucionan e intentan adaptarse a los nuevos núcleos sociales, a sus nuevas necesidades. No podemos pretender que esta, nuestra sociedad occidental, avance donde las leyes siguen siendo decimonónicas o de raíces religiosas.
No podemos avanzar si seguimos viéndonos como entes separados donde un sexo está alejado del otro y/o por encima del otro. Personalmente creo que esta es la raíz del problema. Sólo con la base de una buena educación igualitaria se podrían hacer chistes machistas/hembristas sin llegar a herir la sensibilidad del otro, pues estaríamos por encima de esas diferencias. Poder ver en nosotros nuestras capacidades humanas más que las capacidades atribuidas a nuestro sexo, sería lo conveniente, pero ya en los años 60 Betty Friedam nos reafirmó que nuestra sociedad ha construido una mística de la feminidad y de la masculinidad que difícilmente nos quitaremos de encima. No se nace mujer, se llega a serlo, ¡¡qué gran verdad, Beauvoir!!, y que a día de hoy aún estemos a vueltas con el sexo y con el género, con lo rápido que avanza la tecnología.
Cuando seamos capaces de desprendernos de la cultura mística que rodea a cada uno de los sexos y mirarnos a la cara sin ver más allá que la persona que se tiene enfrente, estaremos en el buen camino para seguir avanzando, mientras tanto, habrá que seguir luchando.


martes, 9 de octubre de 2012

Laura Cottingham - Not for sale

"Not for sale: Feminism and Art in the USA during the 1970s"


Insinúa que lo único en lo que coincidían todas las artistas feministas de los años setenta era en el convencimiento de que el sexismo deformaba todos los aspectos del arte: desde la teoría sobre la historía del arte hasta la economía del mercado del arte, pasando por la ceguera de los comisarios de exposiciones, quienes parecían literalmente incapaces no ya de exhibir sino simplemente de ver el arte hecho por mujeres.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Arte con MAYÚSCULAS

Hoy me han dejado un comentario en la entrada de este mismo blog "¿Qué es eso del arte feminista?" que me ha descubierto un programa que se realiza en youtube sobre arte feminista.

Con mucho humor y en un espacio de muy poco tiempo, pues son aproximadamente unos 5 minutos por cada programa, entre risas, copas y mucha peluca nos van descubriendo los entresijos de las teorías feministas.

Podemos encontrarnos, por ejemplo, que nos hablen del travestismo de Isabel de Velazquez, la auténtica identidad de Diego de Velazquez, para descubrirnos de forma muy artística la teoría queer, analizando la obra la Venus del Espejo para intentar descubrir la auténtica indentidad de la modelo.


No digo más que me he visto los cinco programas de un tirón y he de reconcer, que de una forma muy cómica nos plantean en cada espacio una problemática feminista, donde siempre se acaba aprendiendo algo de una forma muy sencilla y sobre todo, con el gran anestésico del humor por en medio.

Seguiré atenta a los próximos capítulos, que prometen ser igual de ingenisos y os recomiendo que vosotros también estéis atentos a este gran programa en formato tan pequeño.