domingo, 28 de octubre de 2012

PORNO SÍ VS PORNO NO


Muchas de las veces que se habla sobre feminismo, se hace hincapié en que de lo que se debe hablar es de feminismoS, en plurar, pues no existe un único feminismo dado que éste debe ajustarse a las necesidades particulares de cada una de las mujeres en cada una de las sociedades que le ha tocado vivir.
He de reconocer que en esta pluralidad sólo estoy de acuerdo a medias. Si bien es cierto que mi feminismo occidental no es el mismo que un feminismo oriental dado que las circunstancias de las mujeres en contexto socio-culturales y políticos son diferentes, entiendo que dentro de mis circunstancias particulares sólo debe haber un único feminismo, que es el que luche por la igualdad entre los sexos. Pero incluso dentro de mi sociedad encuentro que existen diferentes posicionamientos en cuanto a diferentes temas a exponer sobre la mesa del feminismo, uno de ellos es el tan expuesto tema de la pornografía.
A este respecto existen diferentes posicionamientos y ya en los años 60/70 pudimos comprobarlo dentro del mundo artístico y su movimiento feminista. Muchas artistas del momento como Carolee Schneemann, Judy Chicago, Yoko Ono, Annie Sprinkle, etc reivindicaban el uso de su propio cuerpo femenino desnudo, pues esta era una de las principales premisas de este arte feminista: dado que el cuerpo femenino siempre había sido utilizado dentro del mundo del arte como un objeto más dentro de las obras artísticas realizadas por entes masculinos, éstas nos brindaban una visión masculinizada de nuestro propio cuerpo: como ama de casa, como prostituta, como madre, como objeto sexual, como cuerpo erotizado, visión vouyeur, visión pornográfica y un largo etcétera, pero siempre bajo la visión masculina. Nuestro propio cuerpo desnudo había sido representado en múltiples ocasiones por los hombres, objetualizándonos de tal manera que nos habíamos convertido en “lo otro”, en un mueble más dentro del taller del artista, en un objeto con atributos sexuales reproductivos y un aura mística de la femineidad casi inquebrantable. Pero existen otras artistas como Mary Kelly que rechazan el uso del cuerpo femenino en las obras artísticas, considerando que debemos alejarnos al máximo de esta representación iconográfica de nosotras mismas al ser una subyugación al mundo patriarcal. 
Annie Sprinkle, Post porn modernist show, 1992
Esta visión artística ofrecida por el hombre hacia la mujer se puede trasladar a diferentes estadios dentro de la sociedad, pues era el hombre el que hacía uso y disfrute de la sociedad, guardándonos en casa como preceptoras de su esperma para la procreación, como ama de casa, como cuerpo satisfactorio, como madre o fuera del hogar familiar, pero, a su vez, dentro de otro “hogar” como es el prostíbulo, asociándose definitivamente las acciones pornográficas que conlleva la prostitución a una visión objetualizada y masculina del cuerpo femenino, considerándose así que la pornografía dentro de un mundo feminista no tiene cabida y debe ser destruida.
¿Debe ser destruida o debe ser reinterpretada? Destruyendo la pornografía ¿no estaremos dando la razón a esa sociedad patriarcal al negar la existencia de algo “creado por ellos”? ¿No es mejor reinterpretar esa pornografía patriarcal y hacerla nuestra? (nuestra de todos y no sólo de la mujer).
Se considera la pornografía como algo único de ellos, de los hombres, donde la mujer es considerada objeto sexual y donde el hombre se sitúa por encima de ella. Pero queramos verlo o no la mujer también es partícipe, sólo cuando es esclavizada a la prostitución en contra de su voluntad es cuando podemos hablar de un crimen sexual en contra del cual debemos luchar. Pero cuando nos encontramos ante la situación del sexo consentido por parte de dos adultos, sea lo bizarro que sea este sexo ¿Qué tiene de malo si es consentido? ¿qué tiene de malo si ambos son partícipes de ello de una forma consciente y están disfrutando?
Volviendo a la visión artística del asunto, creo que podremos encontrar un claro ejemplo de lo que se está diciendo aquí.
Por un lado tenemos a Mary Kelly, quien en su visión del arte feminista entiende que debe hablar de cuestiones femeninas que le hacen sentir mujer pero sin representar objetualmente el cuerpo de una mujer, pues sino volvería a caer en la dinámica patriarcal de la representación sexuada del cuerpo femenino. Ejemplo es de ello su obra Post partum document de 1973, donde relata su experiencia de haber sido madre en una obra que se acerca más al expresionismo abstracto. Con esta obra, bajo mi punto de vista, Mary Kelly niega la existencia de algo que es evidente, que seguirá existiendo en la sociedad de una forma u otra.
Mary Kelly, Post partum document, 1973
Por otro lado tenemos a todas esas artistas que asimilan la evidencia de la existencia de la pornografía y de la objetualización del cuerpo femenino, haciéndolo propio e interpretándolo bajo su punto de vista. No asumen como buena la visión del cuerpo femenino bajo el punto de vista masculino, por fin la mujer habla de su propio cuerpo sin vergüenza y aportando su visión como ente en sí que vive la experiencia poseedora de un cuerpo femenino. No se niega la existencia de la visión masculina del cuerpo femenino, se convive con ella como visión paralela a la de recién incorporada visión de la mujer, quien sin pelos en la lengua habla, por fin, de los temas tabú que rodean al cuerpo femenino: la menstruación, el aborto, los maltratos, ser ignorada por la sociedad, sentir que sólo vale para ser ama de casa y objeto sexual del hombre, el embarazo, la experiencia de ser madre y por qué no, la sexualización de su propio cuerpo bajo su punto de vista, pues no neguemos lo evidente, la mujer es usuaria del sexo tanto como el hombre y lo disfruta tanto como él, ergo debe crear su propia visión de la pornografía existente, asumirla como propia, no desplazarla a un rincón oscuro e intentar negar su existencia.
Judy Chicago, Red flat, 1971

Debe dejar de existir la prostitución esclavista, pues es un abuso delictivo del cuerpo, ya sea femenino o masculino, pero la pornografía y el sexo consentido entre adultos es una cuestión que debemos asumir como propia de una sociedad del siglo XXI, donde cada uno con su cuerpo, hace lo que quiere.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Eugènia Balcells - Años Luz

Tabacalera - Madrid
18/09/2012 - 18/11/2012

Eugènia Balcells - Años Luz

Artista catalana nacida en 1942 y una de las más importantes dentro del panorama artístico español, habiendo sido galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en el 2009, Balcells nos presenta la exposición "Años Luz" en el centro Tabacalera de Madrid.

Eugènia Balcells lleva tiempo investigando para sus exposiciones la luz como elemento plástico, generando con ella y con los colores que ésta misma produce, una poesía visual y sonora que nos envuelve y nos transporta a otra realidad, nos abstrae y nos absorve, haciéndonos partícipes a nosotros mismos de la obra con nuestras propias sombras.

Eugènia Balcells, Frecuencias
En este último proyecto nos presenta las investigaciones que ha realizado en el Centro Astrofísico de Canaras, trabajando día y noche incansablemente intentando captar la luz espacial y los sonidos que ésta produce en el espacio. Sonidos reales del sol, la luna y los planetas, captados y transcritas por la NASA.

Arte y Ciencia se unen una vez más para presentarnos un mundo bello e inimaginable, que lo que lo hace más sorprendente es que es el nuestro, nuestro propio mundo, visto a través de los ojos de un artista, brindándonos la oportunidad de verlo y sentirlo cómo ella misma, como Eugènia Balcells la artista, lo siente y lo ve. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Imogen Cunningham

AZCA (c/ General Perón, 40, Madrid) nos brinda la oportunidad de ver una restrospectiva sobre esta artista del 18/09/2012 al 20/01/2013.

Imogen Cunningham empezó a interesarse por la imagen al contemplar una fotografía de G. Kasebier cuando contaba con 20 años y estudiaba en la universidad Químicas.

Se compró una cámara fotográfica que venía acompañada de un curso por correspondencia y empezó a experimentar qué era aquello de querer congelar la imagen en el tiempo. Se autorretrató en diferentes ocasiones desnuda en el campus de la universidad. Nos encontramos ante unos inicios casuísticos de una gran artista que, gracias a su curiosidad, supo desarrollar su ingenio fotográfico. Abandonó, pues, sus estudios de Química para dedicarse definitivamente a la fotografía, marchándose a Dresde con una beca.




De visita obligada, nadie puede perderse esta exposición sobre Imogen Cunningham, pionera de la fotografía moderna.

lunes, 6 de febrero de 2012

Dorothea Tanning


“De verdad que, incluso con mi mejor voluntad, no puedo participar en una exposición que se ocupa sólo de la mitad de los seres humanos (las mujeres) excluyendo a la otra mitad (los hombres). Además ¿y si en realidad no fuera una mujer? Me parece  que para un proyecto como el suyo, se exigiría un exámen médico. Sobre todo en este momento en el cual el travestimiento se impone y en el que alguien que parece una mujer acaba por ser... un hombre.”

Dorothea Tanning excusándose por escrito ante la invitación a participar en la exposición La otra mitad de la vanguardia. 1910-1940 donde sólo participarían mujeres.

viernes, 3 de febrero de 2012

Alejandra Kollontai - La Mujer Nueva



Las mujeres nuevas, solteras, son esos millones de siluetas arrebujadas en vestidos grises que, al amanecer, se levantan y caminan, en una hilera sin fin, desde los barrios obreros a las fábricas y talleres, a las estaciones y a los tranvías. Las mujeres nuevas son esas decenas de millares de mujeres, jóvenes o ya gastadas, que en las grandes ciudades habitan en solitarios cuartuchos-celdas, acrecentando así el número de “pisos independientes”. Son esas muchachas, esas mujeres que llevan una lucha sorda e ininterrumpida por la vida, que pasan sus jornadas sentadas a la mesa de la oficina, junto a los aparatos telegráficos, detrás del mostrador de los almacenes. Las mujeres solteras son esas chicas de espíritu fresco, con la mente llena de sueños y proyectos audaces, que llaman a las puertas de los templos de la ciencia y del arte; son las que, con paso firme, masculino, recorren las calles en busca de una lección mal pagada, de cualquier trabajo interino. A la mujer soltera la podréis ver sentada haciendo su tarea, acabando un experimento en el laboratorio, registrando en los archivos, apresurándose hacia la clínica, preparando un discurso político.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Lorena García Mateu - Overlapping Memories 2012

Lorena García Mateu se licencia en Bellas Artes por la Universidad San Carlos de Valencia en el 2006, realizando posteriormente un Máster de Producción Artística, en la Universidad Politécnica de Valencia, en el cual el tema de su investigación fue “el desnudo, el vestido y lo erótico”. Lorena no abandona nunca su formación y la compagina al mismo tiempo con sus creaciones artísticas.
Artista joven valenciana, Lorena ya nos dejaba claro en su investigación del máster y en sus obras realizadas cuáles son sus preocupaciones dentro del ámbito artístico. Nos encontramos ante una artista que trabaja la eroticidad del cuerpo femenino desde un punto de vista fragmentado. Lorena fragmenta a la mujer, la destruye y descompone en millones de piezas para luego reconstruirla a su gusto y antojo o tal vez al gusto de esta sociedad en la que vivimos donde la mujer se acaba convirtiendo en un producto más de consumo; desfragmentada en función de los productos que compongan su cuerpo de forma artificial: pintalabios, colorete, rímel, tinte para el pelo, silicona, etc. Combina labios y ojos con formas vegetales, reubicando a la mujer dentro de la naturaleza a pesar de lo artificial de sus ojos pintados y labios repletos de carmín, recordando sus formas vegetales a los cuadros de Georgia O’Keeffe y a las asociaciones que se hacen del sexo femenino con los motivos florales, para bien o para mal. (Ver obra de la artista Metamorfosis).
Para este proyecto, Overlapping Memories, la artista valenciana nos presenta un conjunto de cuatro obras en las cuales el nexo de unión es la cabellera femenina. Betty Friedan en su libro La mística de la feminidad nos dice que esa mística que se ha creado sobre la mujer, ese aura de feminidad que se ha generado siglo tras siglo y que atribuye cierto tipo de comportamientos o estética a la mujer por el simple hecho de haber nacido mujer, es un mito. Ese mito incluye que el pelo en la mujer ha de ser largo y debe llevarse bien peinado. La obra de Lorena nos atrapa y enreda por un lado por la desfragmentación de las imágenes y por otro por los colores que ha utilizado: grises, negros, rosas, azules. Nos atrapan y nos obligan a mirar la obra, la cual, una vez nos tiene presos, nos obliga a recapacitar sobre lo que estamos viendo. A excepción de una de sus protagonistas, no hay contacto visual con ninguna de las imágenes, todas rehúsan mirar al espectador de frente, la única que lo hace es una faz volátil que nos mira de forma altiva. Aquí el protagonista es el pelo o más bien lo que con él se puede hacer. Vemos un progreso desde La cabellera, donde ni si quiera se atisba rasgo humano más que pelo que envuelve algo con forma de cabeza y que atrapa a su protagonista esclavizándola, hasta la melena, donde existe la decisión de rebeldía y de amputar el peso de esa mística de la feminidad. Nos encontramos por en medio con los recogidos: las trenzas. Un peinado mucho más cómodo que facilita la vida, pero en el cual sigue existiendo una esclavitud.
La cabellera

Vemos en la obra de Lorena para este proyecto una mirada hacia atrás, hacia ese momento en el cual la mujer debía ser con el pelo largo, atrapada en su esclavitud y enmarañada en sus obligaciones. Se puede interpretar esta serie como una visión retrospectiva en la cual vemos, a raíz de la melena femenina, su liberación o su intención de liberación de su mística al llegar al cuadro de las Melenas cortadas, donde, al contrario que Sansón, la mujer no pierde la fuerza al cortarse el pelo, sino que encuentra, debajo de toda esa melena que llevaba, su propia identidad y la fuerza suficiente como para intentar defenderla.

El trenzado


Melenas cortadas


viernes, 6 de mayo de 2011

CABELLO/CARCELLER

Cabello/Carceller

A veces se hace indispensable promocionar el producto nacional. Nos quedamos con lo que viene de fuera porque nos parece mejor y a poco que oímos un nombre que suena castizo, enseguida sacamos el látigo de la justicia divina y empezamos a flagelar a esa pobre persona que no tiene culpa de nada, más que de haber nacido en un país que no sabe mirarse el ombligo para ver si la pelusilla que hay en el interior es de calidad. Y es una pena, porque sí tenemos pelusilla de calidad y a veces no la apreciamos como es debido. Ya lo dice el refrán: nadie es profeta en su tierra. Quiero pensar que igual que nosotros ensalzamos lo que viene de fuera, fuera también valoran en exceso lo que nosotros exportamos.

Cabello/Carceller es una pareja de artistas formada por Helena Cabello y Ana Carceller que funcionan como una sola. A finales de los noventa es cuando surge el equipo como tal con el fin de proporcionar respuesta, debate y diálogo a preocupaciones artísticas comunes. Nos presentan sus trabajos de manera multidisciplinar, empleando para ello vídeo, fotografía, escritura, dibujo, sonido o cualquier otro efecto que sirva para trasladar al usuario a un entorno concreto. Un entorno que suele cuestionar los modos de representación hegemónicos, ofreciendo al espectador alternativas críticas, construyendo situaciones que escapan de las definiciones fáciles, sin pretender huir del conflicto.

Dentro de sus investigaciones recorren los aspectos más contradictorios de la masculinidad, deconstruyendo el modelo de belleza exportado por Hollywood, un modelo que ha seducido a muchas otras sociedades, convirtiéndose en el génesis de nuevas estéticas dentro del imaginario colectivo.

Cabello/Carceller, Archivos: Drag Modelos

En “Archivo: Drag Modelos” se analiza el cine narrativo, donde la pantalla acaba convirtiéndose en un espejo de fantasías, alimentando la ilusión del sueño. “La magia del cine” radica en poder sumergir a los espectadores en historias ajenas, transportando al espectador a una realidad paralela que no siempre coincide con las convenciones y leyes que rigen las relaciones sociales normativas.

En esta galería de retratos realizados en diferentes países, se intenta rastrear la huella de la masculinidad hollywoodiense, esa influenza que se transmite a través del celuloide de manera inconsciente y que transforma la realidad de un sujeto representando masculinidades alternativas. De alguna manera, estereotipar la ya estereotipada figura masculina ayuda a la deconstrucción de las actuales figuras de poder, ofreciendo realidades masculinas alternativas que las alejan de lo masculino dominante, es decir, reasignamos nuevos roles a la masculinidad desvinculándola de los tradicionales como protector, dominante e insensible.

El trata de elaborar un retrato colectivo que muestre las preferencias en la selección de modelos estéticos y de comportamiento por parte de esa comunidad de mujeres que haya optado por repensar y/o transgredir la limitada oferta de asignación de género, descubriendo roles identitarios que han sido refutados, obviados y estigmatizados durante demasiado tiempo desde el punto de vista de las estéticas hegemónicas.

Estas investigaciones continúan con la trilogía compuesta por “Casting: James Dean (Rebelde sin causa)”, “Ejercicios de poder” y “After Apocalypse Now: Martin Sheen (The Soldier)”.

Cabello/Carceller, Antu como Marlon Brando, Archivos: Drag Modelos, 2007

Así podemos ver que en para “Casting: James Dean (Rebelde sin causa)” las protagonistas interpretaban a James Dean, reproduciendo uno de los estereotipos de “comportamiento masculino” más imitado. Para el vídeo “Ejercicios de poder” se recrearon algunas de las escenas más significativas de las películas “La lista de Schindler” y “El apartamento”, donde se explora la dinámica de poder y subordinación implícitas tras las estructuras de género presentes en la sociedad capitalista, analizando la conducta masculina en un entorno laboral. En “After Apocalypse Now” se deconstruye la figura del anti-héroe, poniendo como protagonista a una mujer filipina que recorre los escenarios originales de la película mientras nos hace cuestionarnos la problemática y contradicciones de los procesos identitarios en una época post-colonial.

Los estereotipos y los roles caen por su propio peso en la obra de estas dos artistas madrileñas. Nada es lo que parece, ni parece lo que es.

Este artículo fue publicado en la Revista Vulture el día 04 de Mayo de 2011. CABELLO/CARCELLER